La Víctima en la Corte Penal Internacional

La Víctima en la Corte Penal Internacional

La Víctima en la Corte Penal Internacional
La Víctima en la Corte Penal Internacional

El Estatuto de Roma establece el reconocimiento de los derechos de la Victima para lo  cual dispone la creación de una estructura, estableciéndose el papel de las víctimas en los procedimientos de la Corte Penal Internacional y sus derechos, en los diferentes cuerpos normativos que regulan los procedimientos frente a la Corte siendo ellos el Estatuto, donde se establecen en general estos derechos.

Las Reglas de Procedimiento y Prueba, el Reglamento de la Corte y el Reglamento de la Secretaria de la Corte que desarrollan del contenido de estos derechos, contemplándose más de 115 disposiciones que hacen referencia a las víctimas, estableciendo algunos derechos, mientras que en otros se hace referencia a obligaciones de los órganos de la Corte frente a las víctimas o se sientan las bases legales para la creación de una estructura especial para dar atención a estos derechos.

La regla 85 de las Reglas de Procedimiento y Prueba contiene la definición de

Víctima frente a la Corte al señalar:

a) Por víctimas se entenderá las personas naturales que hayan sufrido un daño como consecuencia de la comisión de algún crimen de la competencia de la Corte;

b) Por víctimas se podrá entender también las organizaciones o instituciones que hayan sufrido daños directos a alguno de sus bienes que este dedicado a la religión, la instrucción, las artes, las ciencias o la beneficencia y a sus monumentos históricos, hospitales y otros lugares y objetos que tengan fines humanitarios”. El antecedente de esta definición la encontramos en la Declaración sobre principios fundamentales de justicia de delitos y del abuso de poder, adoptada por la Asamblea General en su Resolución 40/34 de 29 de noviembre de 1985.

Los derechos de las víctimas frente a la Corte Penal Internacional son clasificados en tres:

 El derecho de participación; 

 El derecho a la protección, y;

 El derecho a solicitar reparación.

Los mismos que pueden ser llamados principales, ya que de estos derivan otros derechos accesorios. Los derechos principales no son absolutos pues están limitados al derecho del imputado y el debido proceso.

Derecho de Participación

De acuerdo al art. 68 del Estatuto de Roma se establece que  “La Corte permitirá, en las fases del juicio que considere conveniente, que se presenten y tengan en cuenta las opiniones y observaciones de las víctimas si se vieren afectados sus intereses personales y de una manera que no redunde en detrimento de los derechos del acusado o de un juicio justo e imparcial ni sea incompatible con éstos. Los representantes legales de las víctimas podrán presentar dichas opiniones y observaciones cuando la Corte lo considere conveniente y de conformidad con las Reglas de Procedimiento y Prueba.”

Del artículo antes mencionado se establece que la Corte Penal Internacional respeta el derecho de la víctima a participar además de haberse establecido formatos estándares de solicitudes de participación a cargo de la Secretaria de la Corte.

Derecho a la Protección

Es otro de los principales derechos que tiene la víctima y cuya base se encuentra en el  art. 68.1) del Estatuto de Roma que refiere:

(…) La Corte adoptará las medidas adecuadas para proteger la seguridad, el bienestar físico y psicológico, la dignidad y la vida privada de las víctimas y los testigos. Con este fin, la Corte tendrá en cuenta todos los factores pertinentes, incluidos la edad, el género, definido en el párrafo 3 del Artículo 7, y la salud, así como la índole del crimen, en particular cuando éste entrañe violencia sexual o por razones de género, o violencia contra niños. En especial, el Fiscal adoptará estas medidas en el curso de la investigación y el enjuiciamiento de tales crímenes. Estas medidas no podrán redundar en perjuicio de los derechos del acusado o de un juicio justo e imparcial ni serán incompatibles con éstos. Asimismo se reconoce el derecho de las víctimas a tener representación legal y elegirlo de manera libre.¨´

El derecho a solicitar reparación

La existencia de la obligación de proveer remedios y reparación son la pieza fundamental para establecer la responsabilidad por las violaciones y lograr la justicia para las víctimas. “Mientras la compensación monetaria puede ser ciertamente central en este proceso, muchas veces las víctimas o sus causahabientes desean solamente que el sufrimiento se reconozca como dañino, los violadores sean condenados y su dignidad sea restaurada a través de alguna forma de condena pública.”

Debido al carácter restaurativo de la CPI, el Estatuto, para garantizar la reparación, contempla la creación de un Fondo Fiduciario (Artículo 79) que funciona con el dinero y otras propiedades recolectadas a través de multas o confiscaciones y de contribuciones voluntarias de los Estados. Debe notarse que “la Corte puede, por solicitud o de oficio en circunstancias excepcionales, determinar el alcance y extensión de los daños, pérdidas e perjuicios causados a o en relación con las víctimas (artículo 75(1)).” Si la víctima solicita la reparación “esta deberá hacerse por escrito y deberá ser presentada ante el Registro. La petición deberá incluir particulares como: […] b) una descripción del daño, pérdida o perjuicio; […] d) si se busca la restitución de bienes, propiedad u otro artículo tangible,
una descripción de ellos; (entre otras). Al comenzar el juicio, el Registro deberá notificar a aquellos llamados en la petición o identificados en los cargos y a cualquier persona o Estado interesado. Aquellos notificados pueden presentar sus quejas ante la Corte, de acuerdo con el artículo 75(3) (Regla 94)”.

Add a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *